FLORENTINA


Visita a Florentina, una inspiración de último momento me hizo volver a este restaurante del que tan buenos recuerdos he tenido siempre y sin embargo confieso que tenía algo olvidado. Durante bastante tiempo fui un asiduo de esta casa, y nunca mejor dicho lo de casa cuando se trata de un establecimiento que nada más entrar te hace sentir cómodo, muy cómodo.
No tengo nada más que elogios para esta pareja, desconozco sus nombres, que ella en la cocina y él en la sala trabajan una cocina original a la vez que clásica donde sin duda alguna prima la calidad del producto utilizado y la originalidad de algunas de sus centenarias recetas.
Para empezar, una patata tibia con arenques y vinagreta de orégano. Un plato sencillo pero sabroso, a la vez que original, donde prima el sabor del arenque, la patata al estar tibia se impregna mucho más del sabor de la vinagreta y el resultado es fenomenal.
Unas gambas con sobrasada. Parece broma, ¿verdad?; hacía tiempo que no las probaba y realmente son asombrosas, lo que parece que va a matar el plato se convierte en todo un potenciador de sabores, y cuando te llevas la cabeza de la gamba a la boca descubres que no solo la sobrasada no le quita el mínimo sabor, sino todo lo contrario. No podéis iros de aquí sin probarlas. Un 10.
De segundo apetecía pescado y nos decidimos por un rodaballo a la donostiarra. En su perfecto punto de cocción y con ese punto de picante que le da la guindilla y el ajo quemadito. Estaba sensacional. A mí personalmente me encanta esta forma de preparar el pescado, sencilla pero más que agradecida. Otro acierto.
De postre compartimos un pastel ruso, no había sitio para más.
Para beber una botella de Viña Cantosán, un verdejo de bodegas Yllera, correcto, algo caro para su precio en origen.
En definitiva, un buen reencuentro con este restaurante pequeño pero con una sensacional oferta gastronómica.
Hay que decir que tienen una carta bastante extensa pero cuando terminas de leerla te dan una gran cantidad de platos que no están en la misma, pero no hablo de 4 ó 5 platos, por lo menos una docena de ellos y, evidentemente, el gran problema que se plantea siempre, al no estar en carta es que no sabes los precios, tampoco te los dicen y aquí es donde encuentro la única gran pega del local, mi único pero; en tiempos como los que corren hay que evitar las sorpresas al público y no cuesta nada, absolutamente nada, tener un papel con platos del día y el precio. En los tiempos que estamos, la técnica lo permite. Un ejemplo, de los tres platos que pedimos, solamente las patatas estaban en la carta, el resto “sorpresa. sorpresa”.
Precio para dos con café, infusión y agua. 116 €.

FLORENTINA   C/ Zaragoza,122  · Barcelona · Telf. 932112695

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