miércoles, 23 de febrero de 2011

CASA PALET

Bueno pues llegó el día de ir a Casa Palet, la verdad es que apetecía, pero por un motivo u otro no se daban las circunstancias requeridas para asistir. Ayer sí, junto a mis amigos de Dossier, fuimos a darnos un justo y merecido homenaje.
Situado en la parte alta de la ciudad, en Laforja nº 9, encontramos una tienda, una charcutería con una gran variedad de productos, la verdad que de alta calidad, así como una extensa y amplia bodega.
En la parte de arriba es donde se encuentra el restaurante, pequeño, quizá puedan comer no más de 25 personas a la vez, pero lo que hace que el trato sea atento, personalizado y que te encuentres como en casa. Bueno como en casa no, solo un pero, con ¾ de hora de espera a alguno de los comensales y, habiendo pedido unas cervezas mientras esperamos, nadie, absolutamente nadie se nos dirigió a nosotros para ofrecernos ni una triste oliva, y la verdad, con los platos pasando delante de ti y los efluvios que de vez en cuando salían de la cocina, tuvimos que hacer una esfuerzo grande para no abalanzarnos sobre las croquetas de la mesa de al lado. Dicho esto lo realmente importante, que es la cocina, hay que darle una nota alta. 

Empezamos por una ensaladilla rusa, bien lograda a la vez que muy bien presentada, quizá un poco fría, pero con un excelente sabor. Siempre digo que para juzgar un bar y hasta un restaurante hay que pedir la ensaladilla rusa y en Casa Palet la bordan, nada que envidiar a la de Casa Pepe. 
                                
Seguimos con una croquetas de jamón y había jamón, muy buenas, consistentes y sabrosas; unos huevos fritos con foie y lo que para mí fue la gran sorpresa de los entrantes, la tortilla de bacalao, extraordinaria, melosa, poco cuajada y con el bacalao en su punto de sal, y al igual que el jamón en las croquetas, el bacalao también estaba. Un 10.
De segundo pedimos una hamburguesa de ½ kg y una chuleta a la piedra. La carne es muy buena, de extraordinaria calidad, nos comentó Alex que la traían del País Vasco, tanto la de la hamburguesa como la del chuletón. El tema de la hamburguesa tiene su gracia, es una pieza única en función del número de comensales, si sois dos pues una de medio kilo y si sois cuatro pues una hamburguesa de un kilo, pero insisto en una sola pieza, servida sobre una piedra especial para horno, con lo cual aguantan el calor y cada comensal le pueda dar su punto deseado de cocción a su carne. Bien acompañadas de buenas patatas fritas y una ensalada.
La chuleta estaba riquísima, tierna y jugosa, con un intenso sabor, cocinada con sal gorda, como mandan los cánones. De postre un estupendo recuit de drap, con miel y piñones.
Para beber  pedimos un Tilenus, uno de los buenos vinos que se están haciendo en el Bierzo, no estaba en la carta y Alex nos aconsejó un “Pétalos 2008”. La elección fue sensacional, una nueva bodega de la dinastía Palacios, puntuado con un 90 por Parker. 
Para terminar, como casi siempre, gin tonic, esta vez de Mombasa Club con Fever Tree.
En resumen, una excelente relación calidad- precio; todo lo expuesto, con tres botellas de Petalos, por 167.05 € que, entre cinco comensales, está francamente bien.
Una excelente jornada en insuperable compañía.

CASA PALET c/ Laforja, 9 · Barcelona · Tel. 93 218 53 09. Comidas: de lunes a sábado, y cenas: de jueves a sábado.

No hay comentarios: