viernes, 10 de febrero de 2012

CASA CHELIS

Había leído bastante sobre este local, la verdad es que versiones contradictorias, como en los juicios de faltas, y la única manera de comprobar quien tiene razón es presentarse en el mismo, pedir, degustar y juzgar.
Y eso es lo que hicimos. Yo personalmente encontré la carta un pelín corta, muy razonable de precio pero corta. Sí es cierto que en la misma había un buen surtido, como en las estanterías, de buenas conservas (La Catedral) pero sin embargo ni rastro de marisco como había leído por algún blog.
Pica pica para dos que consistió en Ensaladilla Rusa hecha con patatas al caliu. Supongo que lo largo del nombre es para intentar darle un poquito de prestigio al plato. Craso error, cuando la ensaladilla es de 10 como el cado de Casa Palet, Casa Pepe o Cañete, hay que llamarla por su nombre, y no es necesario enmascararla con adjetivos.
Patatas bravas rellenas de tres salsas, wasabi, alioli y romescu. Una original manera de reconvertir unas bravas en “algo más”. Patatas pequeñas, vaciadas en su parte central donde se incorporan las mencionadas salsas y servidas con su piel.
Fundido de Camembert con tostaditas. Un buen plato, sencillo pero a la vez original y bien presentado. Fundido al horno el queso, después de quitarle la capa de encima, se mantiene en estado fundido durante su degustación. Muy bien.
Un plato de Jamón D.O. dehesa de Extremadura. Fenomenal tanto el jamón como el corte.
Pulpo cocido a baja temperatura, pimentón de la vera y patatas gallegas. Pues la verdad, también, al igual que la rusa, le sobra bastante nombre y le faltaba un buen pulpo, que haberlos haylos.
Pan con tomate y una botella de un vino extremeño llamado “habla del silencio….” Lo encontré sensacional. Todo esto por 58 €.
La decoración del local es correcta, lo que resulta inadmisible es que durante toda la noche la mesa estuviera coja, con un movimiento similar al del metro, y que nadie fuera capaz, ni yo mismo, de poner fin a tremenda incomodidad.
CASA CHELIS  C/ Muntaner, 102 · 08036 Barcelona · Telf. 93 451 96 70

2 comentarios:

Ricard Sampere dijo...

M'ha agradat el tema de les patates braves... El provaré com experiència a casa.... Ara que ja aconsegueixo les cilíndriques de l'Arola, vaig a per aquestes.

Si un dia vaig em porto petita falca de fusta per equilibrar la taula, que a mi em va la marxa en aquests temes... Impassible trec la falca, m'ajupo i amb cara poker arreglo la taula.

Un dia em vaig aixecar a matar un mosquit en un lloc, davant l'estupefacció de la Marta...:)

Salut...!!.

Agustin Fraile dijo...

Ricard, és normal que et riguis, que aquest és el sentit que té que expliqui l’anècdota, però no et pots imaginar l’incòmode que arribar a ser sopar així; és com estar en un vaixell i en aquell moment et sents com el capità Schettino i només tens ganes d’abandonar la nau.

Salutacions