CARLOTA AKANEYA

No sé si el adjetivo sea demasiado atrevido, pero quizás estamos hablando del gran descubrimiento de la temporada.
Tengo que reconocer que al trabajar por la zona, había pasado cientos y cientos de veces, que decía Sabina, por la puerta, incluso alguna vez me había asomado y me chocaba encontrar unas mesas con su pequeño brasero en el centro.
Finalmente decidimos entrar y comprobar que nos ofrecían. Encontramos, y ya es importante, a una pareja con una educación y simpatía extraordinaria, ella oriental, el occidental.
Nos acomodaron y nos explicó con detalle que es lo que hacían y la verdad nos aconsejó de manera fenomenal. Solamente sentarnos, nos sirvieron una jarra de agua helada para apagar los futuros calores.
De primero, un pica pica, como nos indica la carta (Yaki-Tapes) concretamente un Umiyama gohan, o lo que es lo mismo arroz a la brasa (6,90 €). Tengo que reconocer que extraordinario, un plato extraordinario, arroz acompañado de alguna verdura con trozos de carne y sepia, y cocinado a la brasa que le proporciona un sabor único e inconfundible. Sensacional.
Un Yasai yakisoba, o sea, fideos con verduras (7.50 €), un plato un tanto especial, a mí personalmente me gustó, aunque hay que reconocer que algunas verduras excesivamente dulces le daban un gusto un tanto especial al plato.
De segundo pedimos, tal y como nos aconsejaron, un  “Combinado de carne con alguna verdura” (18.90 €), son 150 gr de distintas carnes que van desde butifarra, chorizo, pollo y un poquito de ternera. Véase la fotografía y júzguese, el precio realmente es alto para la carne que se pone, pero cuando uno observa detenidamente el restaurante se da cuenta de que a pesar de sus dimensiones, la inversión realizada es importante, y mantener este montaje, seguro que tiene un coste. Me refiero a los extractores, uno por mesa, me refiero también a las mesas con su brasero en el centro así como el material que se utiliza para poner en marcha los mismos, un excelente carbón vegetal.
La carne, si bien es cierto que por el precio es escasa, me refiero a la de ternera, es de muy buena calidad, la sirven con tres salsas, la propia de soja, una picante y otro de cebolla caramelizada.
Nos las sirvieron acompañadas de una patatas karai (5.90€) muy buenas.
Bueno, divertido y entretenido. No se puede pedir más.
De postre, y lo siento por las fotografías, una excelente tarta mini sacher (3,50 €) y un sorprendente, extraordinario e inolvidable Makis helados (5,50 €).
Para beber, un Albet i Noya, tempranillo del Penedés (10 €). Hay que reconocer que la carta de vinos es corta, escasa y casi todo el mundo se inclina por acompañar la comida con cerveza japonesa.
Felicidades por la iniciativa y sobre todo por el trato dispensado. Pasión por el trabajo bien hecho.
CARLOTA AKANEYA  C/ Pintor Fortuny, 32 · Barcelona · Telf. 93 302 77 68

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