viernes, 27 de enero de 2012

BALSÀMIC

El pasado 14 de enero celebramos el 50 aniversario de mi hermana Mercedes y como la fecha lo merecía, Manolo y Beatriz le organizaron una de esas fiestas sorpresas que la verdad fue sensacional, fenomenalmente dirigida por nuestro otro hermano y por su hija, donde no faltó el mínimo detalle y donde consiguieron reunir a toda la familia y amigos más íntimos, algunos de ellos llegados de fuera de Barcelona. Desde aquí mi reconocimiento al trabajo y la dedicación que tuvieron. A no todo el mundo le pueden gustar las fiestas sorpresas, pero la mayoría de la gente aprecia el mero hecho de pensar el esfuerzo y las horas que hay detrás de ella. El éxito depende siempre de lo bien organizada que esté, y la de mi hermana, fue un 10.
Después de este preámbulo diremos que se celebró en un restaurante que yo personalmente desconocía, escondido en la zona alta de la ciudad y donde nos sirvieron una cena extraordinaria, tanto en su presentación como en su elaboración, con un menú bien diseñado y escogido, en cantidades suficientes y en su perfecto estado de cocción.
La dificultad la tiene, no es lo mismo que sirva un “banquete” un local que está preparado para ello, a que lo haga un restaurante, la dificultad estriba en ser capaz de servir segundos platos para 30 personas y que todos estén en su punto no solo de cocción sino también de temperatura.
A lo que vamos, de primero “ensalada crujiente de queso de cabra asado con cebolla caramelizada, pera y piñones”. Los que me conocéis sabéis que no soy nada amante de las ensaladas, pero la pinta era extraordinaria, sí probé el queso con la cebolla y estaba fenomenal.
Habitas salteadas con virutas de jamón ibérico al aroma de menta. Un plato sensacional, estaban en su punto y el toque de menta convierte un plato a priori contundente, en un aperitivo refrescante y fácil de digerir. Muy buenas.
Daditos de brie con mermelada de tomate natural. Muy buenos, con un perfecto rebozado y todo el brie en su interior sin romper. La precipitación y emoción impidió que me acordara de hacer la foto. Mis disculpas.
Chipirones a la andaluza, muy buenos y al igual que el anterior plato, a destacar su perfecto rebozado. Crujientes y sabrosos.
De segundo las opciones fueron varias, en mi caso un fenomenal entrecotte de ternera gallega a la parrilla con gratén de patatas. La otra opción era una brocheta de rape y gambas a la plancha con verduritas al wok.
Mi carne estaba perfecta, la pedí poco hecha, y así me la presentaron, tierna y jugosa con un acompañamiento de patatas. Fenomenal.
También tuve la ocasión de probar la brocheta de mi madre, sentada a mi lado, y tengo que reconocer que estaba muy rica.
De postre, la tarta con sus velas, que no probé, al decantarme por un sorbete de limón al Marc de Cava, o quizá habría que llamarlo Marc de Cava al sorbete de limón. Realmente había un exceso de Marc, que eliminaba cualquier rastro de sabor a limón.
En definitiva, un restaurante a tener en cuanta y donde pienso volver, un restaurante que si son capaces de trabajar los productos para una multitudinaria mesa, seguro que deben bordarlo para dos comensales.
El resto, reiterar mi felicitación a Mercedes y a todos los que contribuyeron en la organización de esta magnífica y merecidísima fiesta.
Gracias.
BALSÀMIC   C/ Milanesat, 34 · 08017 Barcelona ·  Telf. 93 252 15 27

2 comentarios:

Ricard Sampere dijo...

Es el que està al mateix carrer que A Contraluz oi?.

He passat pel carrer i sé que hi ha un altre resaurant a més de A Contraluz.

Tenen bona pinta els plats.

Avui tinc un de publicat al meu blog, que penso et farà gràcia.

Salut!

Agustin Fraile dijo...

Doncs sí, Ricard, és exactament aquest. Està quasi bé davant, molt ben atès, cuina sense complicacions i molt bona matèria primera.

Salutacions.