N.A.P.

Aconsejado por mi amigo Simmone, italiano, concretamente de Sicilia y gran amante de la cocina, a ambos lados de los fogones, ya que igual que le gusta disfrutar de buenos restaurantes hay que reconocerle su habilidad, de la que doy fe, a la hora de ponerse delante de la cocina, concretamente yo pude disfrutar de un magnífico rissoto con setas preparado por él y que estaba extraordinario.
En una conversación sobre restaurantes italianos en nuestra ciudad, me dio un nombre, N.A.P., y un dato “el día que quieras comer pizza  ve”.



Pues llegó ese día y fuimos a probar las pizzas del N.A.P. No tenemos que olvidar que la pizza es un plato originario de Nápoles, de donde son los chicos de N.A.P. y que realmente la trabajan de maravilla. Podemos pensar que hacer una pizza no tiene ningún secreto, pero es como todo, tampoco lo tiene hacer pan y hay una diferencia enorme entre panes y panes, entre la panadería de la esquina de casa y el Turris, por ejemplo.
Eso es lo que pasa en NAP, una masa fina, bien trabajada, unos excelentes ingredientes y una perfecta cocción en el horno. Eso es todo. Concretamente en mi caso era una Napoli: tomate, alcaparras, anchoas, olivas negras, orégano, aceite de oliva, albahaca y parmesano (6,80 €).

También probamos el Calzone, que al igual que la pizza estaba estupendo, relleno de queso, mozzarella y ricotta, sus distintos ingredientes (salami, albahaca y aceite de oliva) y bien cerrado para mantener todos los aromas en su cocción (7,70 €).

El restaurante es sencillo, sin ningún tipo de lujo que invite a quedarte más tiempo de lo que tardes en cenar, sobrio, incluso diría humilde. Manteles de papel a modo de carta y eso sí, una agradable terraza para el buen tiempo en una zona de poco tránsito; la verdad que muy agradable. No hay mucho más que explicar, compartimos de primero, y mientras esperábamos la pizza, una Melanzane a la Parmigiana, unas capas de berenjena cocidas en horno de leña con salsa de tomate, mozzarella, queso parmesano, y albahaca fresca. Muy recomendable (3,60 €). 
Resumiendo, es restaurante humilde, la decoración es simple y la comida riquísima. Un pero, fuimos los primeros en llegar al restaurante y los gritos que pegaban para hablar el cocinero con el cajero hacían imposible mantener cualquier tipo de conversación.,¿es necesario gritar para hablar?

N.A.P.   Avenida Francesc Cambó, 30 · Barcelona ·  Telf. 686192690

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