domingo, 19 de marzo de 2017

EL MOTEL

El Motel Empordà es un clásico de la gastronomía catalana. Uno de esos restaurante que cualquier aficionado al buen comer tiene que visitar por lo menos una vez en la vida. Era el restaurante favorito de Alfons Quintà, no hay ninguna duda, y con él tuve la ocasión de visitarlo en infinidad de ocasiones. Siempre encontraba el momento o la escusa perfecta para decirme: “Hoy nos vamos al Motel” y allí nos esperaba el Sr. Subirós con el que compartíamos largas tertulias después de agasajarnos con lo mejor de la cocina del Motel Empordà.


El Motel ya cumplió los 50 años y dicen que fue el precursor de la gran evolución que ha sufrido durante estos largos años la cocina catalana, y todos los grandes, desde Ferran Adrià hasta el malogrado Santamaría, Carles Gaig, etc, etc han bebido en algún momento de la inspiración de este clásico y extraordinario restaurante.
Un restaurante con estrella Michelín, así lo conocí yo y que le fue retirada en una de la mayores injusticias que se ha cometido. Pero este nefasto gesto sirvió para que algunos nos diéramos cuenta de que lo de la Michelín no deja de ser un cuento manipulado. Como bien decía Bernard Loiseau, a los de Michelín sólo les gusta jugar con nosotros, nos suben y luego nos bajan. Dicen que  Loiseau se suicidó al enterarse de que iba a perder la tercera estrella.


Si lo que requiere la estrella Michelín es un servicio impecable y un exquisito nivel de cocina, el Motel tendría ya la estrella que tan injustamente le retiraron, pero no nos dejemos engañar. El trabajo está hecho y de forma magistral, y seguro que el bueno de Jaume Subirós se ve compensado con el agradecimiento de cada uno de los comensales que traspasan la puerta de su restaurante y que cuando se despiden de él le dan con una absoluta grandilocuencia las GRACIAS por esas dos horas de placer inolvidable.

Subirós, desde que cogiera las riendas del Motel ha sido un adelantado a lo que hoy parece ser el abc de nuestra cocina, los productos de temporada y, como no, productos de proximidad. Desde que lo visité por primera vez, allí por los años 90, nunca dejó de trabajar los productos de temporada y, al igual que hoy, nos ofrece lo mejor de este privilegiado enclave donde se encuentra, cuna de magníficos platos de la cocina catalana, El Ampordà.

Son muchos los platos que tengo en la cabeza y que he tenido el placer de degustar en el Motel. Desde sus inolvidables guisante estofados con calamares, a sus siempre impecables arroces o a un inolvidable bacalao a la parrilla a la muselina de ajos.

El día que nos ocupa comimos lo siguiente, Canelones gratinados a la crema, de los que Jaume siempre ha estado orgulloso y donde nunca faltan en su carta. Siempre dice que son armonía pura.


Espaguetis con trompetas de la muerte y trufa blanca. Un homenaje a los sabores, la pasta con potencia; en definitiva, de esos platos que nunca quisieras que se terminara y que saboreas lentamente para darle la máxima continuidad al placer que te está proporcionando.


Continuamos con un arroz de bacalo y ceps, que como ya he comentado anteriormente nunca defrauda, pero no éste, ninguno de los muchos arroces que he tomado en el Motel ha sido susceptible de la mínima crítica y hay que reconocer la valía que tiene el hacer arroces de temporada, todos ellos tan cambiantes como el tiempo, pero siempre sabrosos y en su perfecto punto de cocción.


Terminamos con un sencillo pero inmejorable Mero del Cap de Creus a la parrilla, acompañado con verduras y una ligera espuma de alioli. El mero forma parte del refranero español, por algo será. Tratado como lo hacen aquí, mantiene toda su pureza y potencia de sabor de este pescado tan especial.


Para terminar, una tarta de chocolate y una crema de farigola caramelizada, rica y refrescante.


En fin, una inolvidable jornada que terminó como empezó, con el recuerdo a Alfons Quintà quien entre otras muchas cosas me enseñó a amar la cocina del Motel y a homenajear a éste, que lo es, un grande de la cocina catalana, D. Jaume Subirós, quien desde hace  muchos años no quiere oir ni hablar de la alta cocina. Él dice que hay cocina de producto y cocina de lugar y temporada y eso es lo que hay que respetar. Lección magistral y aplicada desde hace mas de 40 años y que algunos “estrellados” de ahora pretenden hacer suya.
Por muchos años de tan inolvidables experiencias.

EL MOTEL     Av. de Salvador Dalí i Domènech, 170 · 17600 Figueres · Tel. 972500562

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