BOVÍNUM


Pues realmente en esto de visitar restaurantes, bares, locales en general, en ocasiones te llevas gratas sorpresas y esto es lo que me pasó el otro día. Grata y gran sorpresa cuando veo que me llevan a un local del cual no conocía y por el que abré pasado por delante mil veces. La realidad es que estaba convencido de que se trataba de una tienda y realmente lo es, una tienda de productos gastronómicos en general, con una espectacular carnicería en el fondo de la misma.
Es la misma que en ocasiones visito para comprar carne en la Illa, una de las buenas carnicerías de la ciudad, con permiso de Barrachina en La Boquería (al final de todo tocando si entras por Rambla, esto señores meren una mención aparte y algún día les dedicaré un especial más que merecido).
Una pequeña barra a la derecha y cuatro o cinco mesas donde sentarte y poder degustar cualquiera de las muchas variedades de carnes que tienen expuestas.
Mis compañeros de mesa, los Lluch y los Bach, estos últimos, Luis y Amparo, nos honraron con una de esas raras visitas que hacen desde la capital del reino y que esperamos se prodiguen más.
Como entrantes no hay realmente un gran surtido, no hay que engañar, lo que veréis a posteriori, así como algún embutido, queso etc., cosas de poca o mejor dicho de ninguna elaboración. En  nuestro caso unas croquetas, buenas, realmente estaban excelentes, contundentes sabrosas y con sabor. Muy buenas.
Una ensaladilla rusa de esas que apetece, mira que es sencilla y cuando está bien hecha, es una delicia, y este es el caso.
Por último, unas mini tortillas de patatas, quizá lo más flojo de todo.
De segundo, Nani y Dolors, un steak tartar, que tuve ocasión de probar y tengo que reconocer que estaba muy bueno, en su punto justo de picante, carne excelente y perfecta condimentación. Un plato que afortunadamente ha vuelto a casi todas las cartas, y yo personalmente me alegro muchísimo. Entre tantos y tan buenos, uno deja de añorar el steak que hacían años a en el Satélite. ¡Qué delicia!

Amparo pidió un guiso de Cabrito al foie, algo que no pude probar, pero que sus comentarios fueron absolutamente elogiosos.
Luis y yo nos pedimos un entrecote de ternera, y tengo que reconocer que era una carne excelente, cocinada al punto solicitado, es decir poco hecha y acompañada por patatas (lo más flojo) y pimiento del piquillo. Realmente podemos pensar que no tiene ningún misterio comer buena carne en una carnicería, y quizá realmente sea así, lo que si me quedó claro es que la calidad de la carne que tienen en este local es de un muy alto nivel, y es de justicia reconocerlo.
Unos cafés pusieron fin a una improvisada comida, que salió fenomenal. Dolors fue la que nos enseñó este pequeño local, al que yo personalmente volveré. Seguro.
Para beber, una botella de Ramón Bilbao. 
Todo esto por un precio que considero más que razonable, 100 € justos; 20 € por persona. Excelente relación calidad precio.
Felicidades por esta iniciativa, que lo único que siento es no haberlo descubierto antes.

BOVÍUM   C/ Mandri, 21· Barcelona · Telf. 932126859

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