jueves, 3 de octubre de 2013

MARTINEZ

Realmente puedo decir que conozco Martinez bien, francamente bien, y el conocimiento me los da las innumerables visitas que he efectuado al mismo en ambas vertientes, menú y carta.

Tanto lo conozco que mi primera visita se produjo el cuarto día de su apertura y, como por desgracia he pasado todo el verano en la ciudad, y el lugar es de lo más agradable que se puede presentar en estos momentos en Barcelona, era la fórmula perfecta para comer fresco, bien y a un precio más que razonable.

Empezaré por hablar de la fórmula del menú, la cual a mi me parece un acierto, quizá más en sus inicios que ahora; recuerdo que en mi primera visita el precio eran 35 €, ahora ya lo tenemos en 40 €.



¿Y qué te dan por 40 €? Yo diría que todo, absolutamente todo lo que puedes pedir antes de comerte un arroz, pero principalmente te dan eso, un sensacional arroz, hecho en el momento, con buenos ingredientes y en un perfectísimo punto de cocción. Te dan un arroz que nada tiene que envidiar a los maestros arroceros del levante español.


De entrantes, unas croquetas, una ensaladilla, unos mejillones y una ensalada; y para acompañar todo esto, cerveza o vermut y un vino, en mi caso un verdejo al que si realmente le falta algo, quizá sea lo que más desmerezca el menú, el nivel del vino que supongo viene dado por el precio global.




Pero como diría el añorado Umbral “no he venido aquí a hablar de menú” que también, si no de la sensacional comida de la que disfruté a la carta.

De primero, un par de croquetas de jamón, que estaban muy buenas, sabrosas y poco aceitosas,un éxito.

Fritura de congrio y rape. Un plato que nos encantó y que, a pesar de la fritura, excelente por cierto, deja saborear y distinguir perfectamente cada uno de los pescados. Muy bueno.



Unas cigalitas salteadas al brandy, nada que objetar y mucho que alabar; estaban extraordinarias, frescas, ricas, con una cebolla impregnada en sabores, una maravilla.



Para finalizar el arroz Calder. Un arroz con un sabor potente, fruto de un suquet trabajado y muy bien elaborado. Dicen que es una versión del arroz de los marineros del mar Menor, no lo sé, lo que si se es que el arroz y el pescado de roca que tenía encima eran una delicia.


No tomamos postre, la verdad que fue demasiada comida y llegamos justitos, lo que si hay que añadir son dos cervezas y una botella de Rovellats Brut nature. Precio Total 118,65 € 

Yo, personalmente, creo que se puede ir y yo personalmente discrepo de todos aquellos que hablan de sitio de rico y sitio de pobres. Bobadas y más bobadas. ¿En cuantos sitios no he pagado más por infinitamente menos? Si tuviera que enumerarlos no terminaría nunca de escribir.

Felicidades por la idea, por la iniciativa y espero tengan una solución adecuada para poder transformar este chiringuito de playa en la montaña en un Restaurante donde podamos seguir tomando deliciosos arroces en invierno.

MARTINEZ    Carretera Miramar 38 · 08038 Barcelona · Telf. 931066052

3 comentarios:

Pepa Lázaro dijo...

UYSSS tengo que probarlo!!! El caldero murciano se hace en un caldero, no en plano. Sin embargo el color es muy parecido.
Felicidades por el blog!

Agustin Fraile dijo...

Gracias Pepa, por tu comentario, lo que hay que probar es el caldero murciano, que suena de maravilla.
Un saludo y repito, gracias

Raül González Soriano dijo...

Tal y como dice Pepa Lázaro, el caldero murciano se hace en el recipiente que le da su nombre.
La verdad es que tiene muy buen color y una pinta que dan ganas de comerse la foto.
Algunos lo podrían considerar un poco caro para los tiempos que corren, pero por lo que dices el lugar y la comida lo valen.
Un saludo Agustín y felicidades por el blog.