viernes, 20 de enero de 2017

Origen (Nandu Jubany)


El reconocido y laureado Nandu Jubany también abrió su local en la vecina Andorra, concretamente el honor se lo lleva el extraordinario, magnífico e idílico hotel Ermitage de Soldeu, propiedad de Josep Calvó y perteneciente a la prestigiosa cadena Leading Hotels of the World.


Un restaurante ideal para el almuerzo, a esta hora no suele haber problemas, mesas libres y una magnífica, perfecta y dedicada atención por parte de su personal.
La carta, la suya, la del Sr. Jubany  con sus clásicos de siempre, los que tanto prestigio le han aportado y que con tanta maestría elaboran sus discípulos.
El restaurante está en los bajos del hotel, pero con unas maravillosas vistas a las pistas de esquí, concretamente “al abeto” y en nuestro caso nos asignaron una de las mesas junto a la ventana con lo cual el marco fue incomparable.


De primero nos obsequiaron con tres aperitivos, todos ellos de una gran originalidad y uno de ellos, el tercero, con una añadida dificultad en su elaboración.


Se trata de una hortalizas servidas al dente sobre una maceta, como si de la misma huerta se tratara. El segundo, un refrescante e ingenioso bombón de gazpacho, un regalo para la vista y como no para el paladar.


La carta es extensa y por lo tanto son muchas las cosas que apetecen probar, por lo tanto la elección no es fácil y yo personalmente tengo que volver a degustar ese arroz tan famoso y del que tanto y tan bien  he oído hablar.
Compartimos entrantes y el plato principal, una ensaladilla rusa “La ensaladilla de la tía con ventresca de atún” que por lo que comentaron data de sus primeros tiempos como cocinero en un restaurante de menús que la familia regentaba en la comarca del Bages, la verdad es que estaba extraordinaria, fresca, agradable y con un sabor intenso a pimiento muy original.


Una Tortilla abierta de huevos de corral, pan con tomate y jamón ibérico Joselito, poco cuajada en la que había escarola, jamón de Joselito y tomate natural. La fotografía explica lo sencillo del plato, pero hay que reconocer que no por sencillo deja de ser brillante. Un plato veraniego con colorido y sobre todo con sabores, muchos y diferentes sabores armónicos y frescos.


De segundo y a petición mía compartimos una Costilla de ternera del Pirineo (1 kg) con salsa bearnesa, patatas soufflées y verduras a la brasa. Hacía tiempo que no tomaba carne y tenía auténticas ganas de comer una buena chuleta y estaba totalmente convencido de que aquí sería un acierto.  La verdad, en ningún momento hubo arrepentimiento, la carne era deliciosa, tierna como pocas y sabrosa como algunas. El punto de cocción extraordinario y el acompañamiento como guarnición muy sugerente y apetecible. Nos encantó y en ningún momento nos reprochamos el no haber pedido el arroz.



De postre  una Sopa de fresas y tomate con helado de queso fresco. Que queréis que os cuente, un gran postre, al igual que los anteriores buscando un plato vistoso, realmente bonito y que a la vez sea digno final de un delicioso almuerzo.


Tomamos para beber, un Pétalos del Bierzo, un clásico en mis mesas, ya lo sé, pero que le voy hacer. Me encanta.
Sería injusto no mencionar la caja de petits fours que acompañaba a los cafés, insuperable, y uno que lleva bastante recorrido, puede asegurar que es la mejor que jamás me han servido. Sin duda.


Quisiera en este post reseñar un par de agradecimientos, en primer lugar al personal del Origen por el trato dispensado, por su amabilidad, profesionalidad  y por la pasión que demuestran en su trabajo, y lo hago porque es de recibo y porque por desgracia es difícil de encontrar estas actitudes , incluso en salas de la misma categoría.
En segundo, al Sr. Josep Calvó por su esfuerzo y tesón en traer lo mejor a este pequeño pero idílico rincón de Andorra: Soldeu.


Gracias a él podemos y a sus iniciativas empresariales podemos disfrutar de innumerables placeres que hace unos años, en el 75, cuando empecé a venir por aquí, eran del todo inimaginables.  Soldeu es lo que es hoy en día gracias a iniciativas como las suyas, situando a esta localidad en puntera, tanto turística como deportivamente.


ORIGEN                       Crta. General S/N · Soldeu AD100 · Principado de Andorra


domingo, 18 de diciembre de 2016

KAO


Uno de los restaurantes que está de moda en la ciudad desde hace ya algún tiempo. Yo lo tenía en la agenda, pero pasaba el tiempo y nunca encuentras el momento o quizá, a fuerza de ser sinceros, las muchas ofertas de la ciudad en ocasiones hacen que vayas relegando locales.


Especializado en los Dim Sum, esas tapas de origen chino que se sirven en diferentes variedades y formas de cocinarse: vapor, hervidas, plancha, etc. El restaurante está dirigido por la hija del ya famoso y reconocido chef José Maria Kao que, entre otros,  regenta el insuperable y para mí mejor chino de la ciudad, el Shanghai donde está nada más ni nada menos que desde el 76.


Sábado al mediodía, sin reserva 14.00 pm y encontramos mesa, la última, esa es la verdad y posteriormente vimos como la barra se llenaba y se producía el remonte de mesas, quiero decir que gente hay, y mucha.
Nos dejamos aconsejar, le indiqué al camarero que era la primera vez que venía y él fue el que nos trajo los distintos platillos, con la única pregunta ¿Hay algo que no les guste?

Wanton de langostinos, acompañados de una salsa agridulce, están buenos, agradables, nada aceitosos, en definitiva correctos.


Jiao Zi de Ternera con compota de trufa, como alguna vez dijo el Sr. Kao quizá la mejor expresión de la fusión de la cocina china con la mediterránea. Una gran aportación, un bocado de sabor y frescura, de verdad una delicia. Un pequeño agujero en la pasta, introducir la trufa y a soñar.


Shao Mai de Gambas. Una “empanadilla”, reconozco que más compleja, pero de eso se trata, aunque cuando uno se pone a investigar un poco sobre esta prestigiosa cocina y se da cuenta de la complejidad que tiene y por lo tanto del mucho mérito que tiene.
Siu Mai, pasta wanton rellena de langostino, pescado y caviar de trucha. Otro bocado exquisito, otro gran saquito donde realmente la pasta es muy importante por la finura de la misma, pero no hay que olvidar que el relleno tiene una textura firme y jugosa, esa quizá sea la gran dificultad.


Judías de Kenia salteadas con pollo, muy agradables, frescas y con un aspecto más parecido a unos espárragos trigueros que a unas judías.


Pato Frito. Láminas de pato acompañado de salsa Hoisin. Nos lo vendieron como el plato estrella de la casa, ese plato que no puedes salir del Kao sin probarlo. Bueno, los antecedentes son los que son, y el pato Pekín del Shanghai es el mejor de la ciudad sin ningún género de dudas, ante semejante ADN teníamos que probarlo, y la verdad es que no defraudó. Tierno, muy tierno es su carne y con una piel fina y crujiente. Muy bueno.


Helado con frutos secos caramelizados


Rollito de plátano y chocolate. Rollito de pasta de arroz con láminas de plátano y chocolate Belga en base de miel y sésamo


Una agradable experiencia refrendada por una familia dedicada plenamente a este oficio y que, por lo que podemos comprobar, no tiene límites. La sapiencia va pasando de padres a hijos-hijas y la saga continua, de lo cual nos congratulamos.
Todo lo descrito con cervezas, sin vino, ascendió a un total de  60 €. 


KAO             C/ Obispo Sevilla 48 · 08022 Barcelona ·Telf. 934173064

jueves, 8 de diciembre de 2016

PALACIO CARVAJAL GIRÓN

Doble vertiente la de este post referente a una cata a la que asistí en el Palacio Carvajal Girón de Plasencia.


La primera, en lo referente a la calidad de este hotel, situado en pleno centro histórico de la capital extremeña y que me sirvió de morada durante un par de días que disfruté de una manera entrañable por esta magnífica región a la que afortunadamente se le empieza a hacer justicia.
Vale la pena el desplazamiento y vale la pena adentrarse y conocer los rincones tan sorprendente que tiene Plasencia, pero no menos interesante todo lo que la rodea, Trujillo, Cáceres, toda la parte de La vera y, como no, el parque nacional de Monfragüe, de obligada visita.


La segunda, lo que nos ocupa, una degustación de platos que nos ofreció el Palacio Carvajal con maridaje de vinos, concretamente con unos tintos de la Ribera del Duero y propiedad de “Tinto Figuero”.
Tinto Figuero son una bodegas situadas en la denominada “diamante dorado” de la Ribera del Duero, concretamente en la localidad de La Horra, es decir en la zona donde se produce quizá las mejores uvas tempranillo de toda la denominación; unos viñedos de más de 80 años, unas magnificas y cuidadas viñas viejas que antaño se vendían a los mejores bodegueros de la zona (Pesquera, Vega Sicilia, Protos etc.) y ahora la familia García Figueiro, desde hace algunos años, ha decidido elaborar sus propios vinos y a juzgar por lo catado, con un indudable éxito.


Desde aquí mi agradecimiento a J. Felipe por las explicaciones y la pasión que demuestra cuando habla de este ya consolidado proyecto.
Bueno vamos al lío. De primero se me presenta un Rissoto negro con ali-oli dentro de un sabroso tomate de la zona. Este magnífico plato supuso el inicio de una entrañable cena que la gente de la cocina del Palacio Carvajal nos sirvió.
Fue un magnifico inicio, justo de potencia, en ningún caso el ali-oli causó estragos nocturnos, perfecto en cocción y un toque fresquísimo la idea del tomate.


Lo acompañamos con Tinto Figuero del 2015, un vino joven con 4 meses en barrica, fresco y con muchos recuerdos a frutos rojos.
En segundo lugar se nos sirvió una Corvina con vinagreta de tomate y hierbas. Otro estupendo plato, equilibrado, con una perfecta cocción de la pieza y el toque refrescante que le daba la suave vinagreta.


Lo acompañamos con un Figuero 12, un crianza del 2013 muy equilibrado y con una lágrima mucho más densa que el anterior. A mí personalmente me encantó, quizá el mejor de los tres; pero ya se sabe, esto es como lo colores.
Por último, un Solomillo Ibérico con puré de orejones y caramelizado de queso de cabra. Un plato contundente para el fin de fiesta, bien elaborado como los anteriores y donde la característica principal fue la jugosidad que se logra en el mismo con el queso de cabra caramelizado.


Lo acompañamos con un tinto Figuero 15, un reserva del 2011, otro excelente vino, este ya intenso, ideal para este tipo de carnes.
De postre nos sirvieron un surtido de dulces francamente ricos.


Terminamos esta magnífica velada tomando una agradable copa en el bar que dispone el hotel y con la espléndida visión nocturna de la majestuosa Catedral de Plasencia. Un enclave único y privilegiado.


No recuerdo el nombre de la jefa de cocina del Palacio Carvajal, lo siento, pero desde aquí mi sincera felicitación a ella y todo su equipo.

PALACIO CARVAJAL GIRÓN        Plaza de Ansano nº 1· 10600 Plasencia · Telf. 927426326




viernes, 4 de noviembre de 2016

ESTIMAR

Visita al tan laureado, alabado y ensalzado restaurante “Estimar” en el Born.
La verdad, en esto momentos delante de mi ordenador y a la hora de ponerme a valorar este local se me vienen diversas sensaciones y motivaciones todas ellas contradictorias.


¿Comimos bien? Pues sí, no tengo que engañar a nadie. Excelente materia prima muy bien tratada.
¿Pagamos lo que comimos? Pues no, es un autentico timo, por no decir un atraco.
Lo peor del tema es que antes de la visita, uno lee a los ilustres críticos, que todo lo saben, que sentencian, que ensalzan y crucifican a quien quieren y como quieren y te quedas tan sumamente perplejo que llegas a la conclusión de que no han pagado una factura de los restaurantes a los que van, en su vida.


En mi época de trabajar en prensa, recuerdo como nuestro director nunca permitió la publicación de una crítica gastronómica sin traer la factura y pagada, por supuesto.
Para algunos ilustres, sería hora de empezar a pagar alguna factura, es un sano ejercicio que hacemos la mayoría de los mortales, así cuando escriba sabrá de que está hablando.
Marcar como precio medio “50€ sin vino” y hacer una crónica en la que empieza hablando de que ha comido 3 gambas se me hace del todo inverosímil después de seguir revisando nuestra factura que ascendió para dos comensales a la friolera de 225 €, eso sí, una gamba más, !cuatro en lugar de tres! Por favor...
Nosotros tomamos: 

Sonsos (16 €)


 Cuatro gambas rojas (76 €)


 Una lubina al horno (80 €) 


Patatas fritas y padrón (6 €)


 Fresas con nata (16 €) 


Un cava Raventós i Blanc (26 €) dos cafés (4 €)


Usted tres gambas, bígaros, una anchoa, eso sí de primera, mejillones de roca, carpacho de cigala, percebes como pulgares, jajajaja muy bueno, navajas en escabeche tibio, raya en adobo y torrijas amables. Precio medio 50 € sin vino.
A esto se llama engañar al lector y agradecer la invitación al restaurador. ¡Pues adelante!

Yo, desde mi humilde blog, diré a los futuros clientes que el precio medio son más de 100€ y que en lo demás coincido plenamente: la calidad y frescura del producto es excepcional y su elaboración, tengo que reconocer, que sublime.
Sobre las bondades de sus gestores, ya han escrito muchos, bueno todos, no hay nadie que no resalte que Rafa Zafra es andaluz y que ha trabajado con los Adrià, y también que es jefe ejecutivo de Heart Ibiza. La otra parte del tándem es Anna Gotanegra, procedente de una afamada familia de pescateros.
Resumiendo, pequeño pero coqueto local, muy buen género pero cuidado a la hora de pedir algún tipo de crustáceo, lo puedes pagar caro, muy caro.


ESTIMAR        C/Sant Antoni dels Sombrerers 3 · 08003 Barcelona · Telf. 932689197

sábado, 22 de octubre de 2016

SANT GOT


La definición de la propiedad es “snacks y begudes”, es acertada, pero para entendernos se trata de un bar con una pequeña y agradable terraza en el barrio de moda de la ciudad, en el Paralelo, concretamente en la Calle Vila i Vilá, 48.


¿Qué hacer en el Sant Got?, pues probar una de sus sugerencias, quizá como almuerzo también como merienda y por supuesto como un pica pica de noche. Encontraréis muchas cosas por las cuales no os vais a arrepentir; primero la amabilidad, la simpatía del personal, segundo la calidad de los productos presentados y tercero y especial para quien le gusta la cerveza a presión, lo bien que tiran las cañas. Todo ello con productos Italianos de primera calidad.
De primero nos sirvieron un amable aperitivo, un tomate seco relleno de atún y unas olivas con tomate seco.


Como primer plato una Porchetta artesanal con alcachofas y mostaza de Dijon (8 €). Una extraordinaria porchetta, de una indudable calidad, hacen que el plato por sí ya valga la pena, y el toque de la mostaza es un gran añadido. Me gustó. Un 10.


Un Tomino del Piamonte con higos frescos y copa Bresciana (8,5 €). Un queso de pasta fresca semi-grasa elaborado con leche desnatada, un queso que además no tiene corteza con una pasta blanca y muy suave. Dado la suavidad del mismo se agradece la combinación con los higos, bien resuelto.

Piadina Romagnola de jamón y queso (5€). Lo que se conoce como la alternativa al pan en muchos lugares de Italia y se sirve como alternativa al mismo. En este caso relleno de queso stracchino y jamón. En Italia, en según qué zonas, la puedes encontrar como street food y de rellenos muy variados.


Por último una Stracciatella de Puglia D.O.P con tomates y ensalada (8 €), vamos lo que sería la burrata, producida en Puglia y por supuesto con su denominación de origen. Me imagino que el furor del mencionado producto lácteo, las imitaciones, sucedáneos y variaciones están a la orden del día. Un producto muy popular en Italia y que ha pasado a la moda culinaria del mundo entero. Yo me prodigo poco con este producto, 100 gr son 450 calorías pero también es verdad, ¡benditas calorías!


Todo este pica pica fue “regado” con unas cervezas a presión extraordinariamente tiradas, como si de la mejor escuela de Madrid o Sevilla hubieran venido a enseñarles a tirar una birra.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, este link de obligada lectura.
Buon Appetito y feliz trayectoria.


SANT GOT            c/ Vila i Vilá, 48 · 08004  Barcelona · Telf. 645820827

sábado, 1 de octubre de 2016

WAGOKORO


Quizá me enfrente a mi post más complicado, tanto que realmente he pensado dejarlo pasar, pero no sería justo. El restaurante lo merece por su calidad, dedicación, trato y atención recibida.


Es cocina Japonesa, auténtica y sofisticada, y cuando nos salimos de los parámetros habituales “del japonés de barrio” nos entran estas dudas existenciales sobre lo que es y lo que nos han vendido, que es la excelente cocina nipona.
Un mano a mano con mi hija, que la verdad se disfruta y muchísimo.
Pedimos los dos un menú denominado Menú Otsukuri, 47,90 EUR (7 platos, con opcional 1) Pedimos dos opcionales diferentes y probamos 8 platos, cada uno de ellos de una gran calidad.


El restaurante en su denominación ya emana intenciones, Wagoro significa “espíritu japonés” y en su decoración es sencillo, lo importante es la cocina, la materia utilizada y el tempo en el que son capaces de servir 8 platos, sin agobios y sin esperas.
Trataré de relatar lo que cenamos, y pido disculpas por los errores que pueda cometer.
Como primer plato nos sirvieron tres pequeños entrantes que denominan Zensai y que podríamos traducir como Abreboca, que estaba compuesto por tres platillos: nigiri de magret de pato; setas con espinacas frescas y salsa de miso y tortilla japonesa con gambas. Poco que explicar de este magnífico trío de aperitivos, delicados y sabrosos, en especial para mi gusto la sensacional salsa de miso.


Llegamos al segundo plato, los Sashimi, y en nuestro caso fueron de Atún, de Vieira y de Caballa marinada. Todos en mayúscula para que no haya posibilidad de distinción y rango ya que los tres y cada uno de ellos son excelentes.


Tempura de alcachofa, servida con una sal a parte y “librito” (que no creo que sea la palabra) de gambas y flor de Loto. Sea lo que fuere o se llame como se llame, fueron otra grata sorpresa para nuestros paladares. La finura del rebozado y la fritura de la alcachofa, merece una mención aparte.


El siguiente plato consistía en lubina al vapor con vegetales y salsa ankake de wasabi. Con brócoli, tofu, zanahoria, caldo japonés realizado con hojas de wasabi. Otro plato para elogiar, el punto de la cocción de la lubina era extraordinario y los complementos del bol no podían ser más acertados.


Dados de filete de ternera con salsa japonesa. Te piden el punto de la carne, en nuestro caso muy poco hecha, por supuesto. Magnífica la carne y sensacional la salsa que la acompañaba, pero hay que insistir, la carne de por si era pura mantequilla.


A continuación nos sirvieron unos tomates con salsa de sésamo y tofu, edamame, una raíz japonesa de la que no recuerdo el nombre pero con una textura muy especial y por último un tubérculo denominado konnyaku, que es muy similar a la gelatina.


Como final, unos fideos elaborados con té verde, y servidos con un excelente caldo japonés denominado dashi, con huevas de salmón y daikon (que es un rábano japonés). Como me gustaron estos fideos, fue un plato que me sorprendió su potencia de sabor, la fuerza de las huevas de salmón y el colorido del mismo. Otro gran acierto.


De postre, una mousse de yogur y yuzu (que es un cítrico japonés) y todo acompañado por unas bolitas de arroz tostado. Correcto; fin de fiesta.



Esta es la crónica, quizá poco purista, de un gran restaurante japonés. De un lugar discreto pero exquisito, donde estoy convencido de que al salir del Wagokoro tendréis la misma sensación que tuve yo. Que buenos aliados son la discreción y la profesionalidad. Mi más sincera felicitación y mi deseo de volver a repetir esta experiencia tan singular.
Mi agradecimiento a Patricia, sin ella y sin su memoria no hubiera sido posible escribir estas letras.


WAGOKORO      c/ Regás, 35 · 08006 Barcelona · Telf. 935019340