viernes, 25 de mayo de 2012

EL REBUJITO DE MORÁN


Bueno pues sin ánimo de crear polémica, y con el único afán de intentar ser lo más objetivo posible, voy a tratar de explicar esta enésima decepción dentro del mundo de los restaurantes de la ciudad.
Fui de la mano de mi buen amigo Pere Cortés, quiero aclarar este tema ya que Pere es un profundo conocedor de la restauración, gran amante del vino y de la buena mesa, y ha compartido conmigo bastantes de los restaurantes que en este humilde blog se relatan. Quiero decir que no es solo mi opinión, si no que está totalmente refrendada con la suya y en este caso ambas coincidieron.
Poca gente, martes mediodía, y apenas 3 mesas ocupadas. De primero y a sugerencia del gentil camarero que nos atendió, pedimos un pica pica.
Croquetas de chipirón, solo las puedo definir como el gran invento de algún iluminado, que a la simple pasta de las croquetas le añade la tinta y oula. Eso sí, decide probarlas, y el mismo sesudo inventor llega a una conclusión “esto no sabe a nada”; solución le añadimos una tarrina con un potente alioli y todo arreglado.
Tortitas de camarón, bien correctas, quizá un poco sosas, los dos tuvimos que tirar de salero, pero bien.

Sipiones salteados, lo mejor de toda la jornada, estaban francamente buenos, nada que objetar, todo lo contrario, hay que reconocer que este plato, sí estaba a la altura. Al César lo que es del César.
Pasamos al plato fuerte y más indignante. Arroz caldoso con carabineros. Menos mal de éstos, que era lo  único que se podía comer y disfrutar del plato.
Insípido, soso, sin ningún tipo de sabor, más que un arroz caldoso en el momento de la presentación parecía una sopa bullabesa, no por el sabor, que el de ésta es extraordinario, sino por la cantidad de caldo que había en “la marmota”. Caldo de pescado, cuando está hirviendo tiraron el arroz, los 4 carabineros, tamaño XS y se terminó.
De verdad, una simple picada, el sofrito de toda la vida, algo que es lo que hace que un plato pase de ser arroz hervido a un arroz caldoso. Decepcionante.
Postre, un excelente canutillo de crema.
Para beber, un Hito 2009 de la Ribera del Duero. Buen vino la verdad. Todo esto 113 €.
No tengo nada más que añadir, espero que fuera “un mal día”.

EL REBUJITO DE MORÁN   C/ Rita Bonnat nº 3 · Barcelona · Telf. 934301045

miércoles, 16 de mayo de 2012

ALBA GRANADOS (Barcelona Restaurant Week)


Pues como consecuencia de una noticia que leo en la prensa, me entero de la celebración en nuestra ciudad de la “Barcelona Restaurant WeeK” durante los días 13 al 22 de abril, una de esas actividades que no hace mucho yo reclamaba para nuestra ciudad en un comentario que hacía en la celebración de mi primer aniversario de este blog.
Creo mucho en este tipo de actividades y las considero vitales en dos ámbitos, el primero acercar al público general al mundo de la restauración, y en segundo lugar para ayudar algunos locales en estos tiempos difíciles de hacer “caja” y a la vez dar a conocer sus elaboraciones.
Lo de hacer caja lo digo porque mi elección que fue Alba Granados; estaba absolutamente a reventar, me atrevería a decir que desbordados, y quizá, en este caso, poco preparados para tal avalancha de gente en un día entre semana.
Esta iniciativa ofrece menús a 24 € + 1 € (destinado a la Once y a la Fundación Española del Corazón) en más de una treintena de restaurantes de la ciudad. El 1898, Cent onze, Quo Vadis, Murmuri, entre otros.
Lo que nos ofrecieron en Alba Granados fue el siguiente menú:
Aperitivo: Cucurucho de buñuelos de bacalao con mermelada de tomate. Buenos, recién hechos, esponjosos y con gran sabor a bacalao. Importante.

Primeros: Coca de sardina con tomate y orégano, o Nuestros clásicos huevos estrellados. Todo un detalle de generosidad ya que nos pusieron dos platos de cada (éramos tres) para que pudiéramos probarlo todo. Los huevos eran extraordinarios, al igual que las patatas que les acompañaban, no sé si eran de corral o no, lo cierto es que deslumbraba su yema amarilla, ¡qué gusto!
Por su parte, de las dos cocas servidas, una estaba absolutamente cruda la masa y no fue posible tomarla, sí su contenido pero no la base. La otra, por el contrario, estaba perfecta, en su punto.
Segundos: Saquito de patata filo relleno de Jabalí al vino tinto, o Calamarcitos a la plancha con “ali oli” tibio y mongetes del Ganxet.
Yo, directo al calamar, y la verdad que resultó un plato sin ninguna complicación pero muy fino, que diría alguno. Bien tratado con un calamar tierno, un alioli que no se apodera de los sabores y excelentes mongetes. Fenomenal.
Por su parte, el saquito resultó un plato mucho más elaborado, complejo y sin embargo de excelente consecución. Muy bien.
Postres: Tarta de arroz con leche, o espuma de Mojito. Aquí los tres asaltamos la espuma de mojito sin lugar a duda, y era eso, una espuma con cierto sabor a lima; quizá lo más decepcionante.
Las bebidas y cafés no estaban incluidos; pedimos una botella de Prima, un muy buen tinto de Toro de bodegas San Roman (Mauro).
El precio final fue de 100 € para tres personas. Felicito la iniciativa, que si mis fuentes no son malas, ha conseguido servir más de 15.000 menús en 10 días. No está nada mal.
Por cierto, a la entrada del restaurante nos sirvieron una degustación gratuita de Gin Tonic. Hendricks con pepino, bien elaborado, una combinación muy en auge pero que a mí personalmente no me acaba de convencer.

ALBA GRANADOS     C/Enric Granados, 34 · Tel. 934546116

sábado, 5 de mayo de 2012

EL 33


Tiempo atrás un lector del blog, en un comentario que me hizo cuando hablé de El Tossal , me recomendó un restaurante en la misma calle,concretamente el 33 que efectivamente está en el mismo número de su nombre en la calle Tordera. Y lo que es realmente cierto es el comentario que me hacía recomendándome el restaurante y hablando  de la pérdida que tiene el barrio de Gracia de olor a shawarma, y después de esta visita y repasando mi blog, bien es cierto que ya he hablado de no menos de seis restaurantes en este barrio, de un muy alto nivel.
El 33 es otro a añadir a la lista, otro restaurante de esos pocos que tienes que tener el teléfono apuntado en el móvil, yo ya lo tengo, y dejarte caer de vez en cuando.
De primero compartimos algunos platos, bueno en realidad no fue así, lo compartimos todo, primeros y segundos, la presentación y la calidad de los platos así lo exigía.
Unas croquetas de jamón ibérico (5 unidades), un poco pequeñas para mi gusto, pero de una excelente calidad así como indiscutible sabor. Vamos que no tienen que decirte que son de jamón.
Langostinos con kikos y romescu. Se trata de una brocheta de langostino en cuyo rebozado se ha hecho incorporando este fruto seco triturado al pan rallado, con una base de excelente salsa de romescu. Original, a la vez que divertido y sobre todo muy rico.
Plato de jamón ibérico 5 j con coca de aceite. Nada que decir, que si el jamón es bueno, y este lo era, pues fenomenal.
Pasamos a los dos platos fuertes, unos canelones de pato y foie con salsa de rustido, que estaban para llorar, de verdad, si tenéis ocasión y os gustan los canelones “con arte” hay que ir a probarlos, excelente pasta y mejor contenido. Un plato para recordar.

Por último, otro plato que tardaré en olvidar, un pulpo con parmentier de patata con trigueros y servidos en la propia salsa del pulpo. Un plato excelente con un pulpo extraordinariamente tierno. Tan rico como vistoso.
De postre, un excelente helado de dulce de leche.
Y para beber una botella de Etim, un garnacha del Montsant, muy correcto.
Precio total, 57 € para dos personas.
Mi felicitación por todo, por la cocina en primer lugar, por la relación calidad precio, por la amabilidad en el servicio y sobre todo por demostrarnos que disfrutáis con lo que hacéis.

EL 33      C/ Tordera 33 · Barcelona · Telf 93 6762552

jueves, 26 de abril de 2012

BOVÍNUM


Pues realmente en esto de visitar restaurantes, bares, locales en general, en ocasiones te llevas gratas sorpresas y esto es lo que me pasó el otro día. Grata y gran sorpresa cuando veo que me llevan a un local del cual no conocía y por el que abré pasado por delante mil veces. La realidad es que estaba convencido de que se trataba de una tienda y realmente lo es, una tienda de productos gastronómicos en general, con una espectacular carnicería en el fondo de la misma.
Es la misma que en ocasiones visito para comprar carne en la Illa, una de las buenas carnicerías de la ciudad, con permiso de Barrachina en La Boquería (al final de todo tocando si entras por Rambla, esto señores meren una mención aparte y algún día les dedicaré un especial más que merecido).
Una pequeña barra a la derecha y cuatro o cinco mesas donde sentarte y poder degustar cualquiera de las muchas variedades de carnes que tienen expuestas.
Mis compañeros de mesa, los Lluch y los Bach, estos últimos, Luis y Amparo, nos honraron con una de esas raras visitas que hacen desde la capital del reino y que esperamos se prodiguen más.
Como entrantes no hay realmente un gran surtido, no hay que engañar, lo que veréis a posteriori, así como algún embutido, queso etc., cosas de poca o mejor dicho de ninguna elaboración. En  nuestro caso unas croquetas, buenas, realmente estaban excelentes, contundentes sabrosas y con sabor. Muy buenas.
Una ensaladilla rusa de esas que apetece, mira que es sencilla y cuando está bien hecha, es una delicia, y este es el caso.
Por último, unas mini tortillas de patatas, quizá lo más flojo de todo.
De segundo, Nani y Dolors, un steak tartar, que tuve ocasión de probar y tengo que reconocer que estaba muy bueno, en su punto justo de picante, carne excelente y perfecta condimentación. Un plato que afortunadamente ha vuelto a casi todas las cartas, y yo personalmente me alegro muchísimo. Entre tantos y tan buenos, uno deja de añorar el steak que hacían años a en el Satélite. ¡Qué delicia!

Amparo pidió un guiso de Cabrito al foie, algo que no pude probar, pero que sus comentarios fueron absolutamente elogiosos.
Luis y yo nos pedimos un entrecote de ternera, y tengo que reconocer que era una carne excelente, cocinada al punto solicitado, es decir poco hecha y acompañada por patatas (lo más flojo) y pimiento del piquillo. Realmente podemos pensar que no tiene ningún misterio comer buena carne en una carnicería, y quizá realmente sea así, lo que si me quedó claro es que la calidad de la carne que tienen en este local es de un muy alto nivel, y es de justicia reconocerlo.
Unos cafés pusieron fin a una improvisada comida, que salió fenomenal. Dolors fue la que nos enseñó este pequeño local, al que yo personalmente volveré. Seguro.
Para beber, una botella de Ramón Bilbao. 
Todo esto por un precio que considero más que razonable, 100 € justos; 20 € por persona. Excelente relación calidad precio.
Felicidades por esta iniciativa, que lo único que siento es no haberlo descubierto antes.

BOVÍUM   C/ Mandri, 21· Barcelona · Telf. 932126859

miércoles, 11 de abril de 2012

LA LOLA DE LAS ARENAS

Creo que se ha terminado para siempre la posibilidad de dar oportunidades a estos bares-restaurantes de tapas que lo único que consiguen es que algunos recelemos de una manera visceral de eso precisamente tan nuestro como es la tapa, y que parece ser que por una serie de acontecimientos acelerados en el tiempo, se quiere convertir en un “souvenir” más,  en algo como aquellos toros de trapo y sombreros mejicanos que nuestros sesudos y pensantes políticos, se querían cargar de las tiendas de las Ramblas. Pobres manitos.
Es absolutamente lamentable que lo que en sus inicios parece ser que tenía un objetivo, ser en un referente del pica-pica, se convierta y se permita deteriorar de tal manera hasta llegar a los extremos de “La Lola” que, por cierto, aprovecho para decir que lo mejor de todo es su nombre.
En mi absoluta inocencia tenía la idea que los lugares de tapas para turistas en nuestra ciudad habían quedado relegados a zonas como Paseo de Gracia, Rambla Catalunya así como aledaños, salvo honrosas excepciones, que haberlas haylas, (véase la Bodegueta, entre otros), claro ejemplo pero veo que no, que las malas influencias llegan incluso hasta la Plaza de España y la verdad es que hay que empezar a pararlo.
Había leído sobre el local en cuestión, y no voy a dudar en absoluto de señores que comparten afición conmigo; escribir de manera objetiva sobre locales que visitamos. Es por eso que, en mi opinión, detrás de todo está el tipo de cliente, y pienso que lo que se inició bajo una determinada concepción de negocio, ha cambiado en función del público que lo visita, y aquí radica el problema.
Para empezar nos sentamos en una primera mesa donde la carta, que es un un papel donde escribes el numero de raciones o unidades que quieres, estaba sólo en inglés; probamos otra mesa y lo mismo. Lo que quiere decir que mucho público de casa no esperan, y el axioma está claro, tapas para turistas…………
Lo que pedimos: Lola Rusa, absolutamente mejorable, el único toque extra, original, ese huevo de codorniz que añaden.
Croquetas de pollo. Aceitosas, poco ligadas y sin sabor alguno; vamos que te dicen que son de ancas de rana y te lo crees.
Tortilla rota con patatas de la isla de Mallorca. ¡¡Lo que hay que hacer para alargar los nombres!!!, en el punto que me gusta, eso sí, pero sin sal, excesivamente dulce.
Montadito de lomo y cebolla caramelizada. La verdad me cuesta encontrar un adjetivo para calificarlo, y el que pienso mejor me lo guardo. ¡Vaya carne! No se podía ni masticar...
Jamón Dehesa de Extremadura. Cortado a máquina, malo insulso excesiva grasa “mala” y 12 € el platito. Igualito, igualito,  que el Dehesa de Extremadura que me sirvieron en Casa Chelis. Haced el sano ejercicio de comparar fotografías. Casa Chelis (¡¡No hay color!!)

Coca de Vidrio. Correcta.

Todo esto con 4 cervezas por 50 €. 
La verdad, tiempo hay para mejorar pero si uno se acomoda al turista, que no ha de volver, puede caer en el error de pasar un duro y largo invierno.

CENTRO COMERCIAL LAS ARENAS   Plaza de España 08015  · Barcelona · Telf. 934255714

domingo, 25 de marzo de 2012

KIBUKA

Visita al Kibuka, en el centro de Gracia, en la calle Verdi.
Un restaurante donde no se oculta nada y donde realmente se puede comer un buen menú de comida oriental elaborado con cariño, sapiencia y buenos productos.
El precio también es de lo más razonable. El local es muy informal, incluso algo incómodo, mesas demasiado juntas, poca intimidad, taburetes sin respaldo, en fin, no es un paradigma de local para quedarte a hacer la tertulia, pero por otro lado sí que lo podríamos referenciar para ese blog que algún día haremos de “menús por Barcelona”. Locales donde puedas comer al mediodía, con calidad y a precio razonable.
El menú de Kibuka en nuestro caso estaba compuesto por dos sopas Miso. La verdad que muy correctas y apetecibles, había vuelto el frio en primavera, y la verdad que sentaron muy bien.
De segundo un Combo Sushi de salmón con queso Philadelphia que estaba riquísimo, muy bien elaborados, hay trabajo y lo más importante hay salmón. La verdad es que el toque de queso entre el alga y el salmón queda bien.
Por último nos pusieron un Yakisoba, buenos, ricos, la verdad es que sueltos y bien salteados. Muy bien.
Postres un pudding de chocolate y dulce de leche y un helado de Vainilla. La otra opción es en lugar de postre un té verde.
Con la bebida, que fueron dos cervezas, el precio del menú sale a 13 € por persona, que a mi juicio, es correctísimo.
Para una comida rápida, de calidad, y a buen precio por el barrio de Gracia, es una gran alternativa. Insisto para evitar malas interpretaciones, lo de rápida quiero hacer referencia a lo poco acogedor e intimista que resulta el local para quedarse hacer largas tertulias. Y la verdad es que es una pena, ya que el mismo cuenta con una enorme claraboya en su salón interior que cuando entre el sol, invita a pedir la carta de cócteles, que la tiene y muy extensa, y quedarse a tomar uno.
En cualquier caso tampoco lo pretenden, ya que por lo que pude observar al mediodía se trata mayoritariamente de gente que trabaja por la zona y lo que necesita es precisamente eso, comer en media hora.
Prometo una visita nocturna para probar la carta. Hablaremos.


KIBUKA   C/ Verdi, 64 · Barcelona ·  Telf. 934159217

domingo, 18 de marzo de 2012

MASIA DE LA PLATJA II

Siempre hay algo que celebrar, afortunadamente, y esa fue la excusa por la cual los hermanos de Moy nos llevaron a comer a la "Masia de la Platja”. Restaurante de referencia en la Costa Dorada, no tengo ninguna duda que excepto en Cambrils tengamos un restaurante de tanto nivel, tanta calidad y tanto “savoir-faire”.

Ir entre semana supone un añadido de tranquilidad, de garantía de que tendrás de todo, que encontrarás lo mejor, los mejores productos y evidentemente los más frescos. Juliá sigue comprando en la subasta de Vilanova, viendo lo mejor y seleccionando aquello que considera tiene que estar en la mesa, y esto sigue sin tener precio, no está pagado. Aquí sí que no hay ni trampa ni cartón y todo lo que se pone en la mesa es salvaje y eso en el sabor se nota. La mejor sorpresa es que no hay sorpresas, la admirable colección de pescados y el respetuoso trato que se le da en cocina hacen el resto.
Ya le hice una reseña tiempo atrás Masia de la Platja (Calafell)   pero no puedo dejar de compartir con vosotros esta última experiencia. 
A todos, absolutamente a todos nos gusta que de una manera u otra se nos reconozca nuestro trabajo, y a Juliá todos los que pasan por su casa lo hacen, le reconocen lo que han disfrutado con su cocina, de las atenciones recibidas e incluso del local.
Empezamos con un conjunto de entrantes que compartimos entre los cuatro. Primero y como no, el ya famoso surtidito de fritos que sirven gentileza de la casa.
Un salteado de closcas, mejillón de roca, berberecho y almejas. Con su guindilla, ajo y poquito de vino blanco. Un plato sensacional y de los clásicos de La Masia.
Después un surtido de croquetas, de pollo, bacalao y boletos. Me quedo con la de bacalao, la textura espectacular. Muy buenas.
Seguimos con unos sipiones salteados, estaban realmente magníficos, con el sabor de la pequeña tinta, y solamente pasados por la sartén, sin más. ¡Qué maravilla!
Y unos pulpitos salteados; la verdad es que es uno de los platos más maravillosos que se pueden encontrar en temporada. Pulpitos del tamaño de un dedo meñique, solamente salteados con un poco de ajo y perejil. No necesitan nada más.
Por último y también para compartir, dos raciones del arroz del famoso arrossejat de Calafell. Un punto y final a unos entrantes sensacionales.
De segundo, Manolo, muy prudente él, se decantó por un rodaballo a la plancha, con su verdurita y patata hervida. Sin complicaciones y con un producto que viene directamente de la subasta del puerto de Vilanova, pues perfecto.
Nosotros tres nos decantamos por un plato de la zona y que Juliá borda, el "all cremat" (ajo quemado), un suquet muy de los pescadores de la zona y a mí personalmente este tipo de “calderetas” me entusiasman. El "all cremat" se puede hacer con cualquier tipo de pescado “fuerte”, rodaballo, rape etc. Como siempre, nos dejamos aconsejar por Juliá y nos lo preparó con Lluerna. Estaba sensacional, todo en su conjunto, el pescado muy bueno, buenísimo, pero las patatas, ¡ay las patatas!
De postre, la coca sensacional que prepara Ramón Guasch, hijo y discípulo aventajado de Juliá, un Tarraco.
Otro de los postes estrellas de Ramón, así como el Coulan de Maduixa.
Cualquiera de los postres que hace Ramón son estupendos, magníficos, su paso por la casa de Oriol Balaguer, tenía que dar sus frutos. No se puede salir de esta casa sin  probar una obra de arte, perdón, un postre. 
Para beber, dos verdejos, el primero un José Pariente, el segundo un Protos.
Ya sé que puede resultar incómodo con los problemas actuales de controles, etc., pero nosotros cogimos un tren en Paseo de Gracia y en 55’ estábamos en Calafell. El restaurante está a dos minutos andando de la estación.
Es una magnifica alternativa para no perderse este estupendo local ya de referencia.
MASIA DE LA PLATJA  C/ Vilamar 67 · Calafell (Tarragona) · Telf. 977691341